“La biología del amor constituye el fundamento de lo humano. En otras palabras, somos biológicamente seres amorosos y nos enfermamos cuando se interfiere con el amor en nuestro vivir a cualquier edad. Por lo mismo, el amor es la primera medicina ante cualquier enfermedad o sufrimiento…El amor como fenómeno biológico consiste en las condiciones en las conductas racionales a través de las cuales el otro, la otra o lo otro, surge como legitimo otro en convivencia con uno.” Humberto Maturana
TESIS: LA PEDAGOGÍA AFECTIVA TIENE COMO OBJETIVO PRIMORDIAL FORMAR PERSONAS FELICES.
Argumental 1. Educar niños felices implica cambiar la forma en que se desarrolla el cerebro.
no de los aspectos básicos, sino uno de los más importantes, para tener en cuenta hoy en día en todo proceso educativo y formativo, es el conocimiento del cerebro y sus funciones, desde diferentes enfoques: el biológico, el psicológico y el socioantropológico, tríada que permite explicar la mente humana y cada uno de los procesos que están implícitos en ella, además faculta de cierta forma entender la complejidad humana en algunas de sus dimensiones.
Haciendo un muy breve repaso al cerebro humano, nos podemos percatar, que está conformado por tres sistemas interrelacionados entre si y que funcionan de manera interdependiente:
• Tallo Cerebral: (ARQUI primitivo) parte más antigua y profunda del cerebro (cerebro reptil) Aquí se controlan y supervisan las funciones vitales del cuerpo (latido del corazón, la respiración, la digestión, la temperatura) El tallo cerebral contiene el sistema de activación reticular (S.A.R.) encargado de mantener el cerebro alerta (supervivencia) Además este cerebro contiene la parte instintiva del hombre y se relaciona estrechamente con el aprendizaje social y la asimilación de la cultura, como lo referencia De Montes Zoraida: “Busca la seguridad, controla el territorio, establece patrones, hábitos y valores para orientar la conducta, los procesos ceremoniales, las jerarquías sociales, los componentes genéticos y los rituales”1. Referencia importante para entender que los procesos sociales tienen como inicio una base biológica, la cual está articulada a procesos afectivos, de socialización y de interacción con el medio que rodea al individuo; en este caso es fundamental comprender que los procesos y las dimensiones del SER están articulados y por lo tanto son producto natural de la evolución. Al contexto educativo formal y no formal le corresponde por lo tanto tener un amplio conocimiento acerca del tema y enlazar el planteamiento de los procesos educativos con una perspectiva holista y de apertura, teniendo en cuenta las particularidades de cada individuo y las características de contexto que inciden en su estructuración como persona integral (ser humano).
• Sistema Límbico: (PALEO mamífero) más evolucionado (cerebro mamífero antiguo) Permite más libertad en las elecciones con respecto a la supervivencia. Representa el 20% del volumen del cerebro y gobierna las emociones, el sueño, la atención, la regulación del cuerpo, las hormonas, la sexualidad, el olfato y la elaboración de la mayoría de las sustancias químicas cerebrales. Esta parte del cerebro nos protege de los peligros diarios por el estado de alerta y controla los instintos sexuales, el placer y el dolor. Según De Montes, el sistema límbico “en especial es importante para nuestra vida anímica y emocional"2, este conjunto de información determina parcialmente la actuación del individuo, de tal manera que es fundamental en la conformación a nivel afectivo del sujeto que se estructura cotidianamente.
El sistema límbico posee las siguientes partes, algunas desempeñan una función importante en el proceso de aprendizaje y la memoria a largo plazo:
• El Tálamo: Procesa todo tipo de información sensorial menos la olfativa. Es el centro de coordinación e interpretación de la información sensorial, según MacLean el tálamo se asocia con la transición de reptil a mamífero, en el proceso evolutivo. 3
• El Hipocampo: cumple una función importante en el afianzamiento
1 DE MONTES Zoraida. DE MONTES Laura. Mapas Mentales paso a paso. Editorial Alfaomega: Bogotá Febrero de 2007. 2 Ibid. Pág 25. 3 Ibid. Pág 26.
del aprendizaje y en la conversión de la información de la memoria activa, a través de señales eléctricas, a las regiones de la memoria a largo plazo. Constantemente revisa la información transmitida a la memoria activa y la compara con las experiencias almacenadas tales como los hechos a largo plazo.
• La Amígdala: cumple una importante función en la emociones, en especial en el temor y la cólera. Desencadena un temor innato al peligro, como el miedo a caerse. Para Goleman, la amígdala actúa como depósito de la memoria emocional; la vida sin la amígdala es una vida despojada de significados personales.
•
• El Hipotálamo: coordina y regula la mayoría, sino la totalidad, de las funciones asociadas con los mecanismos motivacionales complejos (temor, dominancia/sumisión, respuestas emocionales como la rabia
o el miedo entre otras) Es el núcleo maestro coordinador del sistema límbico y está ligado con la sed, el hambre y los automatismos primitivos genitales. Posee núcleos encargados de regular funciones tan disímiles como el control de la temperatura, la regulación de las secreciones endocrinas, el metabolismo de grasas y carbohidratos, funciones referentes a comportamientos sexuales elementales.
• Los Bulbos Olfatorios: Los olores nos traen recuerdos y provocan emociones, por ello están asociados con las capacidades olfativas y respiratorias, este sistema también permite, crea y produce aprendizaje.
• La Corteza Cerebral: (NEO) La neocorteza es el asiento del pensamiento
humano. Miguel De Zubiría la define así: “Las cortezas cerebrales son estructuras cerebrales recientes conformadas por capas altamente densas de neuronas e interconexiones neuronales. En ellas se realizan síntesis de informaciones elementales y se llevan a cabo procesamientos complejos de información (v.g.r. allí se llevan a cabo las funciones psíquicas superiores en los humanos y en general en los mamíferos superiores)” Es el máximo órgano de ejecución, interpretación y dirección del sistema nervioso central, en el reside el pensamiento, el aprendizaje y la memoria, estructura el mundo representativo y simbólico que otorgan sentido y significado al individuo en un determinado contexto.
• El Cerebelo: Coordina y armoniza pensamientos, emociones, sentidos y recuerdos. Ajusta los movimientos y el equilibrio a condiciones específicas y exactas ambientales-contextuales.
La importancia de estudiar las características esenciales del cerebro forma parte del análisis y reflexión acerca de la vida humana y de su amplia complejidad en un contexto socio-ambiental ampliamente cambiante y transformador.
El contexto educativo escolar, es uno de los espacios de vida por excelencia del individuo ya sea de tipo formal o no. El aprendizaje allí, está dado por todos aquellos elementos y características particulares de los educandos, desde las cognitivas, afectivas, expresivas y orgánicas (Individuales y personales) hasta las condiciones externas a él pero que le determinan parcialmente su proceso formativo y de aprendizaje, tales como sus condiciones de vida, el estrato socioeconómico, relaciones familiares, acceso a condiciones de vida dignas y demás ejercicio de sus derechos y reconocimiento como SER INTEGRAL.
Es en este espacio de aprendizaje escolar, es fundamental el rol del docente, como formador, orientador y acompañante en los procesos de construcción de sujetos políticos y autónomos, pero además como uno de los principales encargados, de acuerdo a su papel, de aportar de alguna manera a educar niños felices; para ello debe estar atento a conocer todo lo relacionado con el cerebro y los diferentes procesos que en el subyacen, ya que es una de las partes importantes para el desarrollo del aprendizaje, pero además tener en cuenta que el desarrollo humano en este contexto es un proceso integral y apunta a potencializar de manera significativa las capacidades de los educandos, de allí la importancia de tener en cuenta su funcionamiento como base inicial del aprendizaje, donde los procesos cognitivos están ligados a las particularidades de cada sujeto o individuo en un contexto determinado.
Conocimiento que debe ser utilizado y aprovechado eficazmente y en forma adecuada, para entender y comprender a los estudiantes, develando sus acciones, sus palabras, sus actitudes y aptitudes, gestos, lenguaje verbal y no verbal, y ante todo su mundo, construido éste, a partir de sus intereses, necesidades, significados y sentidos. De allí que al poseer un criterio unificado acerca de las nuevas perspectivas educativas como fin primordial de educar niños (as) felices, se tengan en cuenta todas aquellas características primordiales de contexto y de vida cotidiana de los educandos. Además importa más en la sociedad actual formar niños afectivos, que enseñar los conocimientos repetitivos y memorísticos de cada materia. Por tanto, es necesario, educar para el cambio y la transformación, con miras al Desarrollo Humano Integral de los individuos, teniendo como base uno de los principales ejes de la nueva sociedad del conocimiento: la educación afectiva. En palabras de Buendía: “la educaciòn es parte de la cultura, la libertad y la dignidad humana, es clave primordial de la equidad social y educar para el cambio significa no el aprender por aprender sino el aprender a aprehender. No la solución a los problemas, sino la capacidad de resolver problemas. No al dogmatismo, sino la tolerancia. No la formación para el empleo, sino la formación para la empleabilidad. No la educación terminal, sino la educación permanente, la educaciòn arte y parte de toda una vida”4.
En el trabajo que nos compete, nace un gran interrogante ¿Qué puede hacer la escuela, por ende el docente para formar niños felices, saludables y productivos? Lawrence E. Shapiro5, al respecto nos plantea una aparente sencilla respuesta: “Cambiar la forma en que se desarrolla el cerebro del estudiante” Esta inquietud, nos lleva a otro nuevo interrogante ¿Cómo puede el docente cambiar la forma en que se desarrolla el cerebro del estudiante?
Una de las formas para realizar esta titánica labor, es precisamente comprehendiendo la mente de sus estudiantes, descifrando su estructura, composición y funcionamiento. Miguel De Zubiría nos presenta una visión de la mente desde sus tres constituyentes:
• Biología de la mente: descubrir cómo funcionan los mecanismos neurológicos que posibilitan percibir, atender, sentir, pensar, hablar, razonar, comprehender. Conocer sus orígenes remotos, la filogenia tanto como la bioquímica cerebral.
• Psicología de la mente: analizar cómo en la interacción con otros es donde se configura la percepción, la atención, la memoria, el pensar, el hablar, el razonar que articulan el sistema cognitivo. Sobre todo cómo se articulan emociones, sentimientos, actitudes y valores que arman el sistema afectivo. Y cómo se convierten los pensamientos y afectos en lenguajes, núcleo del sistema expresivo. Cuáles son las formas especializadas de mentes: el talento, el creativo, el creador.
• Socioantropología de la mente: estudiar sus orígenes sociales lejanos, la sociogenia, tanto como las dinámicas en los intercambios mentales interpersonales y transpersonales que configuran en cada cual su mentalidad.6
Teniendo en cuenta estos aspectos, el docente podrá auscultar de forma más profunda la mente de sus estudiantes, descifrar sus gustos, percibir sus intereses y necesidades, establecer estrategias que permitan potenciar sus fortalezas y entender sus debilidades, comprender el porqué de sus comportamientos, de sus actitudes, la manera de ver la vida, el tipo de relaciones que maneja con sus pares, profesores, padre y madre de familia, con su novio o novia y con todos y cada una de las personas que comparten su cotidiano vivir.
Otra de las formas como el docente puede cambiar la forma en que se desarrolla el cerebro del estudiante, es profundizando en los aspectos bioquímicos del mismo.
4 BUENDIA GÓMEZ Hernando. La Educación: la Agenda del Siglo XXI Hacia un Desarrollo Humano. PNUD Tercer Mundo Editores 5 SHAPIRO, E. Lawrence. La Inteligencia Emocional de los niños. Javier Vergara Editor. Colombia. 1997. 6 DE ZUBIRÍA Miguel. El Mito de la inteligencia y los peligros del cociente intelectual CI. Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani. Bogotá. 2004.
El sistema nervioso es la estructura biológica que regula la interacción entre el organismo y su ambiente. Consiste en un conjunto de células especializadas (neuronas, células gliales, receptores y neurotransmisores) que se encargan de recibir información, tanto del medio como del individuo, procesarla y provocar cambios en la forma y la conducta del organismo, tendientes a su adaptación.
Es precisamente aquí, donde adquiere relevancia, el conocimiento de cómo actúan los neurotransmisores, ciertas sustancias químicas especializadas, como la serotonina, en el comportamiento de las personas. Para ello es necesario tener la suficiente claridad en cuanto a lo que son las emociones. Estas no son ideas abstractas como muchas personas pueden pensar, por el contrario, son reales, y adquieren la forma de elementos bioquímicos específicos producidos por el cerebro y ante los cuales el organismo reacciona.
La serotonina, uno de los neurotransmisores más estudiados debido al papel desempeñado en el tratamiento del estrés, la depresión, los trastornos obsesivocompulsivos y otros desordenes psiquiátricos, es sólo una de las sustancias químicas que producen nuestras reacciones químicas, al transferir mensajes emocionales del cerebro a las distintas partes de nuestro cuerpo. Esta sustancia es primordial para la vida emocional del niño, pues influye en diferentes sistemas corporales como presión sanguínea, digestión, sueño, entre otros. Además ejerce su acción inhibiendo sobrecargas de energía sobre el cerebro en casos de estrés. Cuando el cerebro presenta altos niveles de serotonina, se detecta una disminución de la agresión y la impulsividad.
Michael Norden en su libro Más allá del Prozac, afirma: “podemos entrenar nuestros cerebros para producir naturalmente serotonina a través de un medio tan simple como una dieta más saludable, el ejercicio físico más frecuente y la cantidad apropiada de sueño.”7
También los alimentos que consumimos interactúan químicamente con las emociones. Se ha comprobado según diversos estudios, que alimentos como el chocolate, hacen que las personas se sientan bien y mucho mejor anímicamente. Esto se debe a que el cerebro libera sustancias bioquímicas como la serotonina y endorfinas, que están asociadas al sentido de bienestar. En este sentido la alimentación es parte importante que incide en el desarrollo y en el aprendizaje del estudiante, ya que los nutrientes aportan a la actividad cerebral, por lo tanto se requiere de una alimentación balanceada para la asimilación del conocimiento y
7 NORDEN, Michael. Citado por Lawrence E. Shapiro en La Inteligencia Emocional de los niños. Javier Vergara Editor. Argentina. 1997.
desarrollo de habilidades y capacidades cognitivas, este es uno de los principales componentes para un aprendizaje significativo; de ahí que se debe estar atentos en el contexto educativo de percibir todos aquellas carencias nutricionales que pueda tener un estudiante y esto le pueda representar bajo rendimiento y baja autoestima en su que hacer escolar. Es primordial, detectar a tiempo tales deficiencias para gestionar programas interinstitucionales que permitan la pronta atención de este problema en la institución educativa.
Por último, se puede enseñar a los estudiantes a transformar la bioquímica de sus emociones, ayudándolos a adaptarse mejor a los contextos donde se desenvuelve, a mantener un mayor control de ellos mismos, de sus reacciones y respuestas a diferentes estímulos, a controlar su cerebro, a reconocer y controlar sus sentimientos y a ser simplemente más felices. Los niños pueden aprender nuevas capacidades emocionales y sociales, las cuales crean nuevas vías nerviosas y pautas bioquímicas MÁS ADAPTABLES.
Aunque el término felicidad suele ser algo relativo de acuerdo a categorías diversas, nuevos y recientes estudios plantean la importancia de una pedagogía más afectiva y amorosa para los estudiantes. Desarrollar las capacidades humanas de los estudiantes, puede ser posible gracias a un trabajo coordinado entre los docentes y directivas del plantel, en el caso particular del Colegio Vocacional San Agustín, procurando brindarles un clima cálido de esparcimiento y despliegue progresivo de todas sus capacidades mediante un trabajo lúdico participativo , independiente de las materias o cátedras orientadas.
Procurar felicidad y bienestar en tal sentido significa orientar al estudiante mediante otras formas de comunicación, ya que si se tiene en cuenta las características del entorno, las pautas de crianza, el ciclo vital e historia de vida, el docente se percatará de todas aquellas situaciones que pueden obstaculizar el aprendizaje del estudiante, y aún más, situaciones o circunstancias de vida que pueden mutilar o anular la capacidad creativa del estudiante y que van en contravía con un desarrollo humano integral, al no permitir la construcción de un individuo autónomo con sentido de vida, deformando sus mundos simbólicos y estimulando poco la construcción de su proyecto. Ante ésta situación, es menester, brindar al estudiante la búsqueda de oportunidades y un papel protagónico en una sociedad cambiante y de alguna forma excluyente y altamente competente.
El rol docente es amplio y abarcador ya que el contexto escolar se puede convertir para el estudiante en un mundo deseable y exequible, donde tiene reconocimiento y participación, donde las relaciones que puede llegar a establecer con los pares, los docentes y el entorno le procuren sensación de bienestar y amplia confianza en sí mismo, lo que implica al mismo tiempo fortalecer su identidad como persona integral y el desarrollo de habilidades para la vida, se privilegia el SER como sujeto y protagonista de su propio aprehendizaje, pero importa de manera sobresaliente el bienestar emocional y afectivo del estudiante, mediante este proceso de interacción con el docente y demás personal institucional procurando crear un ambiente diferente de comprensión, reflexión y crecimiento, como pilar fundamental de un modelo afectivo y cognitivo en el contexto del colegio Vocacional San Agustín.
En este sentido se procura un modelo cooperativo y comprensivo de la complejidad humana, teniendo en cuenta el papel de las interacciones sociales del estudiante con el entorno, ya que no se trata sólo de mirar la parte cognitiva del estudiante sino que además se procura reflexionar acerca de los múltiples elementos que inciden en su Desarrollo Humano ( bio-psicosociocultural y afectiva) y el papel de las demás instituciones para fortalecer la parte humana del estudiante, su desarrollo humano integral y el aprehendizaje significativo.
Como función profesional del docente y directivas institucionales corresponde realizar un esfuerzo conjunto para facilitar procesos de educación, de aprendizajes significativos para el estudiante. Educar niños felices implica de alguna manera fortalecer en él toda la parte afectiva, emocional, valoral y familiar (proceso circular e integral).
Es menester educar tanto el cerebro emocional como el cerebro pensante Argumental 2. Históricamente la educación no ha privilegiado el desarrollo de competencias afectivas.
Desde épocas pasadas, y analizando el proceso de evolución de la educación a través de la historia, se puede ver claramente el papel protagónico que ha tenido para la sociedad la educación o el modelo tradicional, como lo menciona Freire, una educación bancaria, basada en una transmisión de conocimientos, donde el papel del estudiante ha sido pasivo relegado a la voluntad de una normativa social, donde el poseedor del conocimiento es el docente y además la reglamentación educativa versa sobre intereses e intencionalidades particulares o estatales. Desde tiempos antiguos se visibiliza la educación no como proceso de formación integral que procure condiciones de vida sinérgicas, sino por el contrario se evidencia una profunda brecha en la calidad de la educación y el horizonte hacia un Desarrollo Humano. Las palabras iniciales de sinergia y desarrollo hacen parte de un uso cotidiano repetitivo y virtual (académico o teórico), mas no de práctica o materialización en la cotidianidad formativa de cara a las características de contexto y de inclusión.
La importancia de reconocer cual ha sido el papel de la educación en la formación de PERSONAS a lo largo de la historia, es fundamental para entender de alguna manera los diferentes procesos por los cuales se han cambiado las cosmovisiones y las posturas acerca del individuo mismo, desde la concepción del Desarrollo como capacidad de agencia de las personas en relación con sus fortalezas, hasta el nuevo papel del educando, del educador y del mismo sistema educativo en una sociedad cambiante, con características culturales y multidimensionales que le hacen esencialmente diferentes de las otras, por ejemplo, es diferente el modelo educativo tradicional que imperaba en épocas anteriores en el contexto colombiano, donde lo importante era la transmisión de conocimientos y respuesta del individuo al medio, al modelo actual, que promueve un paradigma más humanista centrado en el desarrollo integral del individuo (aunque en la práctica se siga impartiendo el modelo tradicional).
Otro ejemplo importante es el de las concepciones de sistema educativo y de Estado, es el caso colombiano que considerado como Estado Social de Derecho, “promueve” la cobertura nacional, los intereses centrados en beneficio de la educación pública para todos (desvirtuado en el plan de Desarrollo hasta el 2010, donde la educación pública deberá subsidiarse) a diferencia del Estado de bienestar de otros países, donde la educación es en su totalidad subsidiada por el mismo Estado y la calidad de vida en condiciones materiales, busca el bienestar social en general, de ahí que las características contextuales jueguen un papel determinante para los cambios de la educación, en cuanto a calidad, disponibilidad y accesibilidad. Esto se ve reflejado en los mismos modelos pedagógicos y los intereses desde arriba donde puede importar más la competitividad, la acumulación de conocimientos en contraposición al Desarrollo Humano integral basado en los intereses, necesidades y particularidades del individuo (formar personas)
En este contexto es importante considerar, cual es el proceso por el cual atraviesa un individuo en sus etapas de formación y cuales son los intereses que se ha privilegiado en la educación a lo largo de todo este tiempo, a su vez cuales han sido las dificultades para el desarrollo de las competencias afectivas.
Desde que el infante nace está en proceso constante de aprendizaje, se socializa de manera activa con sus padres, hermanos y de más familia, aquí empieza el proceso de internalización de un mundo ya objetivado y construido por los otros, en cuanto a normas, valores, pautas de comportamiento y asimilación de su cultura reflejada en códigos, costumbres, rituales. Aún el niño es materno para ingresar en una instituciòn “educativa formal”, llámese jardín, escuela, etc., donde se ha pretendido guiar y orientar acumulación de conocimientos. Lo primero que preguntan los padres de familia es que tipo de formación tendrán sus hijos:¿ Es una institución donde se enseña inglés? ¿Cuál es la profundización? ¿Existen herramientas informáticas?, entre muchas otras inquietudes, dependiendo desde luego de sus intereses e ingresos, ya que este último marca la pauta para una educación diferenciada en una determinada sociedad (educación pública Vs educación privada). Pero es curioso que no se les ha privilegiado a los infantes el desarrollo de competencias afectivas, aunque implícitamente esta haya sido la finalidad, de formar personas ante todo (por ejemplo deseo que te formes, vayas a la universidad o colegio para que seas un hombre de bien), pero paradójicamente el tener títulos brindados por la educación formal, no siempre da como finalidad hombres afectivamente competentes.
Una segunda etapa escolar, transcurre en el colegio, donde el niño se enfrenta a un mundo totalmente diferente, nuevas reglas, nuevos profesores, nuevos escenarios, los procesos cognitivos siguen haciendo carrera en una asimilación constante de aprendizaje (diferente de aprehendizaje). Ya existe una mayor preocupación tanto del padre de familia como del estudiante por pensar en un “futuro”, en una universidad, aparecen los cursos llamémoslos complementarios: el ingles avanzado, los preuniversitarios, las matemáticas, las ciencias vanguardistas, todo esto dependiendo de las aptitudes y capacidades del estudiante y de la posible carrera a seguir o de los intereses del medio y posibilidades económicas. En cuanto a lo afectivo muy poco por no decir nada. Las competencias sociales y afectivas, a pesar de estar involucradas en el contexto educativo no se enseñan, pasan desapercibidas. No se aprovechan las circunstancias, ni los hechos cotidianos en el colegio como: una pelea entre amigos, un disgusto con el profesor, una o varias llegadas tarde al establecimiento educativo, para enseñarle a reconocer sus deficiencias o debilidades, esquemas mentales, potencialidades, a controlar sus impulsos y sentimientos, a establecer cualquier tipo de amistad con sus pares, a conservarla y a poner fin cuando sea necesario. No se enseña a enfrentar y superar los problemas planteados en el cotidiano vivir. La escuela tradicional privilegia el aprendizaje, la memoria, no se procura aprehendizaje y aprehendizaje social, donde el desarrollo continuo, el interés por los presaberes desde las particularidades individuales y colectivas no estandaricen al estudiante en el contexto educativo y social, como lo representa el siguiente diagrama:
APREHENDIZAJE COMO ESPACIO DE RELACIÓN Y DE CRECIMIENTO
EL APREHENDIZAJE SOCIAL COMO ESPACIO DE CONSTRUCCIÓN DE VIDA INDIVIDUAL Y COLECTIVA
Cuando por fin se ingresa a la universidad u otro estudio posterior, si es que ha logrado hacerlo, y después de muchos avatares logra culminar la anhelada carrera, se enfrenta a una realidad muchas veces inesperada. Un trabajo, donde se aplicará “se supone” lo que estudio en la universidad. Un trabajo, donde debe manejar relaciones interpersonales, donde debe tener seguridad de sí mismo, de lo que sabe, de la labor encomendada a desarrollar, de sus responsabilidades, del respeto, y es aquí en este preciso momento, donde el profesional choca con un mundo totalmente diferente para el que fue preparado, sólo conocimientos y conocimientos y muchas veces de manera memorística, las capacidades sociales y afectivas quedaron en segundo plano, por lo tanto en el espacio educativo se privilegia la memoria y la repetición. Como resultado, profesionales preparados técnicamente para responder a las “demandas laborales” pero según estudios recientes para convivir en sociedad se evidencia un deterioro o fortalecimiento de las competencias afectivas débiles.
Se debe tener en cuenta la realidad que viven los jóvenes y los infantes hoy en día en el contexto educativo, realzando el papel que desempeñan las relaciones interpersonales e intrapersonales para su estructuración y convivencia (desarrollo de habilidades para la vida), teniendo en cuenta que los cambios sociales se dan de una manera vertiginosa e impredecible, lo cual es natural porque son producto de la construcción misma del hombre y la necesidad de modificar el entorno. Al respecto, Carmen Murguía y Susana Villalobos manifiesta:
“ Los jóvenes atraviesan por la dificultad de dinamizar sus relaciones con el tiempo histórico y el espacio social.
El “pesimismo” o “pragmatismo” con que se tiende a caracterizar el estado de ánimo y las actitudes de los jóvenes no tendrían que ver tanto con una experiencia subjetiva, interna, sino más bien con el área de la relación de los jóvenes con la sociedad. Es como si se hubiese producido una fractura en el espacio de esa relación con el tiempo futuro, lo que suscita diversos sentimientos y actitudes angustiantes y abrumadores en los jóvenes, marcados por un sentimiento de soledad en medio de su entorno social.
De otro lado, en la actualidad se experimenta una transformación de la juventud que se halla signada por la búsqueda del éxito individual en el corto plazo ante un presente y futuro inciertos.
Los jóvenes son socializados bajo patrones de éxito, de dureza y de fuerza, que se estrellan frontalmente contra la realidad cotidiana de frustraciones, de impotencia; en suma, contra la imposibilidad de lograr las metas que les han sido inculcadas desde muy temprano. Esta contradicción produce un detrimento de la autoestima y por lo tanto la necesidad de compensarla de alguna manera”8.
8 MURGUIA Carmen, VILLALOBOS Susana. SERJOVEN: Desde la Práctica hacia un Modelo de Atención.
En este orden de ideas el joven redefine de manera constante la manera de vivir y percibir el mundo, se privilegia en ellos la competitividad no en el sentido de espacio de potencialidades sino el estar por encima del otro, lo cual modifica sus procesos de identidad y de interacción con quienes se rodean, lo cual le generan conductas de nuevas normas y comportamientos riesgosos que van en detrimento de sí mismo y de los demás, como lo referencian Murguía y Villalobos: “El incremento de las enfermedades y problemas en la población joven ocasionadas por patrones de comportamientos debidos al consumo de alcohol y drogas, a prácticas sexuales de riesgo así como a diversiones que impliquen correr riesgos, son algunas de las señales de alerta que utilizan los jóvenes para expresar su malestar.
Para que puedan forjarse actitudes de solidaridad, de preocupación por el otro, para poder percibir la propia realidad inmersa en el colectivo, para poder entender que la felicidad y el bienestar individual se quiebran con las fracturas del conjunto, los jóvenes deben contar en su desarrollo psicosocial con determinadas condiciones materiales y psicológicas”9
Por ello se toma como principio general que todos y cada uno de los agentes socializadores de la niñez y de la juventud, deben retomar el papel y la responsabilidad social que les corresponde de alguna manera; de ahí que se deben privilegiar en el establecimiento educativo nuevas y propositivas maneras o formas de socializar al joven cooperando con su construcción de identidad en el marco de la afectividad, las interacciones con el otro desde el respeto por la diferencia, el desarrollo de las competencias inter e intrapersonales y trabajo coordinado con todos los docentes a cargo, familia y demás instituciones.
Todo lo dicho anteriormente, lo ratifica Miguel De Zubiría: “Es más sustantivo aprehender a compartir con seres humanos y consigo mismo que aprehender trigonometría, cálculo, biología, historia, etc.”10
Cuantas horas de clase pasan los estudiantes en un establecimiento educativo aprendiendo matemáticas, ciencias naturales, ciencias sociales, inglés, entre muchas otras materias, muchas veces sin saber ni cómo, ni cuando, ni donde aplicarlos. Son muchas, pero muchas horas, a veces se pierde la cuenta y ya con las nuevas reformas estatales educativas ni resultados se esperan en cuanto a rendimiento, comprensión y relación con presaberes y saberes construidos, de Sistematización del proyecto SER JOVEN. Instituto de Educación y Salud-IES. Enero 1996 – Diciembre de 1997.
9 Ibid, Pg 8 10 DE ZUBIRÍA, Miguel. La Afectividad humana: sus remotos orígenes, sus instrumentos y operaciones. Cómo medirla con escalas y afectogramas. Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani. Bogotá. 2007
manera que tampoco se forman competencias en el manejo mínimo de operaciones intelectuales que son necesarias para aprehender y alcanzar los logros, ahora están mas presentes los obstáculos del aprehendizaje que dificultan los procesos.
Como lo grafica Aura Victoria Duque, Docente departamento de Desarrollo Humano, Programa de Trabajo Social, Universidad de caldas :
El proceso de aprehendizaje en este contexto es circular y no se adapta necesariamente a la transmisión repetitiva de conocimientos o simplemente al cumplimiento de las actividades escolares, debe trascender lo mecánico e instrumental del proceso de educativo, se requiere aún más relacionarse con el estudiante (joven-niño) en su ser, pensar y sentir y comprehensión de su mundo simbólico y significante para superar en cierta medida los obstáculos del aprehendizaje.
Si es en la casa, necesariamente debo relacionarme, asertivamente (crear o fortalecer la competencia) con mi mamá, con mi papá, con mis hermanos y con algún otro pariente que conviva conmigo como tíos, primos, sobrinos, abuelos, etc. Si es en el colegio, mis relaciones pueden ser más amplias y mejores o no, dependiendo del tipo de capacidades sociales que tenga: mis compañeros de clase, de otros cursos, mis profesores, las directivas, el personal administrativo, la aseadora, el portero, el bibliotecario, entre otros. Si tenemos la necesidad de tomar un bus, con cuantas personas tenemos contacto. Son muchas y de distinta edad, color, raza, posición social, mayores, menores, pares (mundos humanos diferentes), entonces, ¿Para la vida personal de cada uno de nosotros, qué es más significativo:1. Aprehender matemáticas, ciencias naturales, ciencias sociales, ingles, o 2. Aprehender a interactuar con otros seres humanos? Por supuesto que aprehender a interactuar con otros seres humanos.
Recurro a Miguel De Zubiría para explicar el ¿Por qué?
“Por cuatro grandes razones:
1. Porque la efectividad es multifuncional y opera con multitud de personas, cercanas como parientes, familiares, amigos o incluso yo mismo; o lejanas como el taxista, el celador, etc.
2. Porque en el capitalismo las competencias afectivas alcanzan su valor máximo, así las apariencias sean contrarias.
3. Porque cualquier déficit afectivo interpersonal tiene consecuencias costosas en términos de infelicidad, de enfermedad física y mental: soledad, depresión y suicidio, ¡las tres epidemias del siglo XXI ¡
4. Por su propia escases, pues en la cultura occidental las primeras industrias y los
colegios sobrevaloraron la “inteligencia”, haciendo a la afectividad rezagarse. En
suma, las habilidades interpersonales e intrapersonales resultan hoy mercancías
escasísimas y por lo mismo de inmenso valor. ¡Quién lo hubiera pensado antes! “11
Para corroborar aún más lo expuesto anteriormente, diversos estudios realizados sobre el tema, han demostrado que las personas con elevadas capacidades emocionales y sociales, son más felices, más confiadas y tienen más éxito en la escuela. Estas capacidades se convierten en la plataforma para que nuestros estudiantes se vuelvan adultos responsables, atentos y proactivos.
S. Brockert y G. Braun, realiza un importante comentario sobre el Cociente emocional y su importancia en el éxito escolar:
“Para la mayoría de padres no está claro que a los niños les sirva de mucho examinar previamente con ellos el tema de la escuela antes de su incorporación a la misma. Porque el éxito en la escuela y en la vida no lo determina el CI, sino el CE. Pero este breve ejemplo del Dr. Daniel Goleman se desdibuja rápidamente cuando debe ser llevado a la práctica en la conducta pedagógica. La revista Child (3/1996) ha demostrado cómo los niños podrán relacionarse en la escuela de una manera social y emocional: Los niños deberían estar motivados y seguros de sí mismos.
11 Idem.
Deberían saber qué comportamiento se espera de ellos en la escuela y hasta dónde pueden actuar cediendo a sus impulsos. Deberían esperar antes de pedir ayuda y poder seguir unas indicaciones. Deberían mostrar sus propias necesidades y a su vez armonizarlas con las de los otros. El éxito escolar se puede predecir mejor mediante tests emocionales y de integración social que a partir de tests de inteligencia. Incluso el clima emocional en la familia es, según el investigador matrimonial John Gottman de la Universidad de Washington, más revelador que el propio CI de cada niño. Los niños de familias en las que los padres discuten poco entre ellos son más queridos por sus maestros, tienen menos problemas de comportamiento y aprenden con mayor facilidad.”12
Argumental 3. Las relaciones sociales son fuente fundamental de felicidad.
Uno de los avances realizados a través de la experiencia, no sólo en las instituciones educativas, sino a nivel social, es el saber a ciencia cierta que hace feliz o infeliz a las personas. Para la muestra un botón, Michael Argyle plantea al respecto:
“Las relaciones sociales son una fuente de felicidad, de disminuciòn de la angustia y de la salud. Los mayores beneficios provienen del matrimonio y de otras relaciones íntimas de confianza y de apoyo (…) Las relaciones aumentan la felicidad porque producen alegría, proporcionan ayuda y realizan actividades agradables en común. Reducen los efectos de la tensión mediante el incremento de la autoestima, la eliminación de las emociones negativas y la provisión de ayuda para resolver problemas”.13
Es así como una de las capacidades sociales, sino la más importante, que deben desarrollar las personas hoy en día, incluso nuestros estudiantes, es la de llevarse bien con los demás y desarrollar competencias comunicativas asertivas: padres, hermanos, profesores, amigos, novio, compañeros de trabajo, esposo, etc. Así se proyectará a ser una persona consciente de sí mismo, de la diferencia, de su mismidad (unicidad) y a obtener satisfacción en la vida con su identidad y mundo construido a partir de las habilidades para comprender al otro. Para alcanzar éste objetivo, en una sociedad tan convulsionada como la actual, a los estudiantes les urge aprehender competencias básicas indispensables, más que datos e información, requieren asimilar e internalizar el mundo construido por los otros y el propio como único e irrepetible: “aprender a reconocer, interpretar y responder en forma apropiada a las situaciones sociales. Deben juzgar la forma de conciliar sus necesidades y expectativas con los demás”.14
12 BROCKERT, S. y BRAUN, G. Los tests de la inteligencia emocional. Intermedio Editores. Santafé de Bogotá. 1996. 13 ARGYLE, Michael. Citado por De Zubiría Miguel en Enfoques Pedagógicos y Didácticas Contemporáneas. Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani. P. 301 -302 14 SHAPIRO, Lawrence, E. La Inteligencia Emocional de los niños. Javier Vergara Editor S.A. Argentina. 1997.
Debemos ser conscientes, que el proceso de socialización se inicia desde muy tempranas edades, incluso desde antes de concebirse el nuevo ser y que el proceso es continuo e inacabado como la misma existencia de la vida, es en el escenario de compartir e interactuar con los demás que el niño o el joven se estructuran y estas pueden llegar a ser fuente fundamental de felicidad o de permanente conflicto.
Como consecuencia de una privación de afecto e inadecuada socialización el niño o futuro joven puede presentar problemas de adaptación y aprehendizaje de normas, nuevos roles, límites y estructuras. Estas conductas se pueden reflejar, a manera de ejemplo, cuando el niño ingresa a un preescolar y no ha recibido en su hogar algún tipo de formación en cuanto a competencias sociales se refiere, que le permitan “cohabitar pacíficamente” en la nueva instituciòn educativa o en cualquier espacio de relación; puede suceder que en el establecimiento educativo se le preste más atención a los niños o jóvenes “más sociables”, se descuida de alguna manera a los otros que tienen un temperamento agresivo y son menos sociales, se olvida el educador que los niños que presentan más dificultades de comportamiento requieren más paciencia y cuidado, en algunas ocasiones requieren de atención y de tratamiento.
Mucho se ha escrito al respecto:
“Se estima que el 50% de los niños derivados a los servicios educativos especiales en la escuela muestran también capacidades sociales deficientes que conducen al rechazo de los pares. En muchos casos, los problemas sociales del niño se vuelven más significativos que las dificultades escolares originales. Cientos de estudios muestran que el rechazo de los pares en la niñez contribuyen a un desempeño académico deficiente, problemas emocionales y un mayor riesgo de caer en la 15 delincuencia en la adolescencia.”
Por fortuna, hoy en día con el conocimiento, profundización y aplicación de la afectividad humana, se pueden enseñar competencias sociales básicas, de acuerdo a la edad de la personas y a los contextos donde se desenvuelva.
Dentro de las competencias sociales que una persona debe potenciar desde tempranas edades, se encuentran: la capacidad de conversar, de comunicarse con otros compañeros transmitiéndoles necesidades, intereses, gustos, expectativas propias y saber lo que piensan los demás, con el fin de encontrar nuevas amistades. Este proceso como la mayoría de los procesos sociales, se inicia en el hogar, a través de conversaciones periódicas con la familia, sobre temas de diferente índole, permitiéndole interactuar activamente tanto con 15 Idem. P. 161. Negrilla propia.
individuos, como con grupos, inicialmente de la misma edad y características, a medida que vaya evolucionando en su desarrollo psicosocial, con personas de diferente edad, compartiendo informaciones personales, generales, preguntando cuanta cosa se le antoje.
Otra competencia social, es la importancia del humor. Paul McGhee16 sugiere que el humor puede desempeñar un papel particularmente importante en la forma en que los niños desarrollan su competencia social. Explica que los niños que tienen habilidad para el humor, pueden tener más éxito en sus interacciones sociales a lo largo de su niñez. La característica de poseer buen humor, es valorada no solamente en los niños, sino en los adultos, permite en cierta medida enfrentar los problemas que cotidianamente se presentan, y sobrellevarnos bien con los demás.
Tener la capacidad de hacer amigos, es una competencia bastante importante. Miguel De Zubiría17, manifiesta: la psicología afectiva subdivide la destreza interpersonal en cuatro competencias: querer-saber iniciar la amistad, querersaber profundizarla, querer-saber desconflictualizarla y querer-saber concluirla. Pero estas destrezas no se adquieren de la noche a la mañana, por el contrario, para tratar de ser un experto en ella, se requiere un largo camino, haber realizado infinidad de interacciones tanto en la infancia, la adolescencia y la vida adulta, monitoreadas por los mediadores culturales: papá, mamá, hermanos, amigos, novios, esposos, compañeros, etc. De esta forma se puede llegar a tener excelentes relaciones de amistad.
Para complementar lo anteriormente dicho, también es necesario tener en cuenta, que existen otras competencias que nos permiten vivir en sociedad, son ellas el llevarse bien en grupo de pares y la forma como se tratan a los demás, es decir los buenos modales. Todos estos factores influyen de manera radical en las relaciones de las personas como adolescentes y como adultos.
Para entender las destrezas interpersonales, es necesario tener en cuenta:
A cada quien lo definen sus afectos, creencias y roles.
Descifrar al otro significa desentrañar sus afectos, creencias y roles.
En dicha tarea de búsqueda de saber subjetivo participan tres unidades: i) la unidad cognitiva, ii) la unidad afectiva y iii) la unidad ejecutiva.
La unidad cognitiva conoce, la unidad afectiva valora y opta, mientras que la unidad ejecutiva planifica, ejecuta y supervisa las interacciones personales.18
16 Paul McGhee, citado por Shapiro, E. Lawrence. 17 DE ZUBIRÍA Miguel. La Afectividad humana. Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani. Bogotá. 2007. 18 Idem. P. 140.
Agradar a los demás, ser adaptados socialmente, disfrutar las actividades grupales, tener buenos modales, manejar el humor en forma adecuada, saber hacer amigos, son algunas de las capacidades emocionales y sociales que están permitiendo, en la escuela, por ejemplo reducir los llamados de atención a los estudiantes, solucionar diferentes tipos de conflictos, evitar expulsiones y manifestaciones de violencia. En centros hospitalarios, mejorar el estrés de los pacientes, activar sus sistemas inmunológicos, y acelerar su recuperación. También los juegos cooperativos en donde todos ganan y todos pierden, han permitido una excelente construcción y cohesión familiar, reduciendo la ira y la agresividad entre los niños.
Argumental 4. Ser feliz implica necesariamente saber dominar las competencias afectivas básicas.
Las últimas investigaciones realizadas sobre el concepto inteligencia, hacen referencia de la importancia que en la actualidad tiene el conocimiento de uno mismo y la forma de interactuar con los otros, que en palabras de Howard Garder sería la inteligencia interpersonal. Es reconocido hoy día el valor de este tipo de inteligencia en todos los contextos, tanto a nivel profesional, como a nivel familiar, académico, de pareja, etc.
El término “inteligencia emocional” fue utilizado por primera vez en 1990 por los psicólogos, Peter Salovey Y John Mayer, el primero de la Universidad de Harvard, el segundo de la Universidad de New Hampshire. Aquí se plantearon las cualidades emocionales que parecen tener importancia para alcanzar el éxito y por ende ser feliz: “la empatía, la expresiòn y comprensión de los sentimientos, el control de nuestro genio, la independencia, la capacidad de adaptación, la simpatía, la capacidad de resolver los problemas en forma interpersonal, la persistencia, la cordialidad, la amabilidad, el respeto”19 . De igual forma definieron esta inteligencia como “un subconjunto de la inteligencia social que comprende la capacidad de controlar los sentimientos y emociones propios así como los de los demás, de discriminar entre ellos y utilizar esta información para guiar nuestro pensamiento y nuestras acciones.
El reconocer las emociones y los sentimientos es uno de los pilares de la inteligencia emocional, en ella se cimientan la mayoría de las otras cualidades emocionales. Quién sea capaz de reconocer e identificar sus emociones, de saber por qué ha reaccionado a determinadas condiciones del contexto, de ser consiente 19 SHAPIRO, Lawrence, E. La Inteligencia Emocional de los niños. Javier Vergara Editor. Argentina. 1997.
de sus actos, puede manejar sus emociones, moderarlas y buscar respuestas positivas que siempre conduzcan a mejorar cualquier tipo de relación.
Las emociones como la ira, el miedo, el temor son mecanismos de supervivencia que inciden en la construcción de las competencias afectivas, de ellas hacen parte la utilización y el fortalecimiento en de las capacidades que debe desarrollar la persona, no basta entonces con ostentar un enorme coeficiente intelectual para “ser persona”, existen otra serie de aditamentos que la persona debe cultivar como el dinamismo, el empuje, la perseverancia, la paciencia, para salir adelante y poder realizar su proyecto de vida. De tal forma que se debe fortalecer la construcción de identidad y establecer los lazos de empatía para comprehender al otro, en este caso al joven o estudiante.
El saber ponerse en los zapatos de los demás comúnmente denominado empatía, es la habilidad de saber lo que siente el otro y que rara vez se manifiesta en palabras. Existen otros tipos de señales, la mayoría de veces no verbales, cuya clave consiste en saber interpretarlas: una mirada cálida, una sonrisa sarcástica, una palabra suave y cariñosa, la expresión de la cara, los movimientos de manos.
“En pruebas realizadas con niños en escuelas americanas, se encontró que aquellos que mostraban una aptitud para interpretar los sentimientos de forma no verbal eran los más populares en la escuela y los más estables en el plano emocional.”20 De lo manifestado anteriormente se puede deducir que dominar este tipo de habilidad facilita el camino para la afectividad en el aula de clase.
Es menester tener muy claro que en el contacto con otras personas se ponen en juego las capacidades sociales: elección de pareja, trato con estudiantes y profesores, relaciones con los padres, compañeros y amigos, comportamientos en lugares públicos, obtención de trabajo. De nuestro trato con los demás depende la capacidad de poder iniciar relaciones, saberlas cultivar, reconocer conflictos y solucionarlos, de utilizar el tono adecuado y de advertir los estados de ánimo de nuestros semejantes.
El conocimiento de las competencias afectivas, de su formación y ventajas de las mismas, nos llevan a precisar sobre los efectos positivos para la crianza y educación de los niños, extendiéndose a otros ámbitos como el lugar de trabajo y todo tipo de relaciones y emprendimientos humanos: formación de un hogar, fundación y conservación de una empresa, culminación de una carrera, entre 20 Stephen Nowicki y Marshall Duke, “! Measure of Nonverbal Social Processing Hability in Children Between the !ges of 6 and 10”. Citado por Daniel Goleman. La Inteligencia Emocional. Javier Vergara Editor. Bogotá. 1996.
otros, de ahí que la consideración de que lo social fundamenta la vida humana y la cultura, la comunicación (el individuo es ser social por naturaleza) Lo importante de las competencias afectivas básicas no es solamente conocerlas, sino dominarlas, entenderlas y aplicarlas en la vida cotidiana, buscando formar mejores seres humanos integrales, personas de bien, felices y amorosas.
Derivada 1. Educar niños felices trae por tanto enormes ventajas.
Una de las formas de percatarnos el beneficio que conlleva el educar niños felices, es observar detenidamente la otra cara de la moneda. De acuerdo a investigaciones realizadas por el Fondo de defensa para los niños, el cual ofrece el siguiente perfil de un día en la vida de la juventud estadounidense.
Cada día:
“Tres (3) menores de veinticinco años mueren por infecciòn del HIV y veinticinco (25) resultan infectados. Seis (6) niños cometen suicidio. Trescientos cuarenta y dos (342) menores de dieciocho años son arrestados por delitos violentos. Mil cuatrocientos siete (1407) bebés nacen de madres adolescentes. Dos mil ochocientos treinta y tres (2833) niños abandonan la escuela. Seis mil cuarenta y dos (6042) niños son arrestados. Ciento treinta y cinco mil (135000) niños llevan armas a la escuela.”21 Estas estadísticas nos describen claramente la cantidad de problemas emocionales que padecen los niños en la actualidad, al no tener una formación acorde a sus intereses y necesidades en cuanto al afecto se refiere. Tanto los niños como la juventud de hoy en día, necesitan poseer una educación que les permita ser felices intra e interpersonalmente, y dominar el mayor número de competencias afectivas que la sociedad le demanda. Esto se reflejará en un sobresaliente desempeño tanto laboral como académico, éxito escolar, mejores relaciones intrapersonales con sus pares, amigos, familiares, excelente salud física, mental y emocional.
El ser feliz implica tener la capacidad de construir sociedad en la medida en que no se va a reproducir los mismos hábitos, costumbres, valores que la sociedad y la cultura trata de imponer de acuerdo a estereotipos y creencias que promueven la exclusión, la discriminación por cuenta de ideas arraigadas en cuanto a sexo, raza, estrato (y otras categorías estandarizadas ) que no permiten reconocer al otro en su individualidad.
21 SHAPIRO, Lawrence, E. La Inteligencia Emocional de los niños. Javier Vergara Editor. Argentina. 1997.
Comulgamos con la creencia que los niños y jóvenes son el futuro del país, es pertinente, que desde muy tempranas edades, se eduquen, y formen en la cultura de la felicidad, del bienestar, de la empatía, de la solidaridad, del compañerismo, teniendo en cuenta la complejidad del ser desde sus dimensiones biológicas, cognitivas, afectivas, sociales y culturales, donde las “condiciones materiales ” y de existencia, le permitan potenciar sus fortalezas, enfrentar sus debilidades y vislumbrar un mundo lleno de posibilidades que hay que aprovechar para salir adelante a pesar de posibles dificultades que a lo largo de la existencia se suelen presentar, por lo tanto se debe en este mismo sentido fortalecer la capacidad de toma de decisión, la seguridad en sí mismo, el reconocimiento y el respeto por los otros.
Retomando lo dicho anteriormente por (Shapiro:2004), educar niños felices permitiría: disminuir la violencia intrafamiliar, disminuir deserción escolar, fortalecer procesos educativos que permitan asumir en la adolescencia una sexualidad responsable, disminuir el número de suicidios infantiles que aumentan vertiginosamente a nivel mundial, aminorar las enfermedades mentales causadas por la soledad, el estrés, el abatimiento y la apatía, reducir los actos violentos como agresiones personales, asesinatos, atracos, porte de armas, postergar el ingreso prematuro a cárceles y penitenciarias por actos delictivos, consolidar o fortalecer los núcleos familiares, disminuir las enfermedades de transmisión sexual en niños y adolescentes.
Las ventajas son el poder contribuir de alguna manera a construir personas sociales, propositivas y un país mucho mejor, a partir del reconocimiento de las características de contexto, respeto por los derechos del niño y del joven, la aplicación y gestión de la política de juventud, en general procurar construir una sociedad mejor con la cooperación de los agente socializantes y de las diferentes instituciones sociales.
Derivada 2. Educar niños felices exige desarrollar competencias interpersonales, intrapersonales .
Para tener pleno dominio de las competencias afectivas básicas, concepto hoy utilizado como inteligencia emocional, es necesario conocerlas a fondo, saber que son y en que contextos particulares se deben utilizar eficazmente, con el único fin de ser personas felices, alegres, apasionadas, y mantener siempre las mejores relaciones entre uno mismo, las demás personas y la sociedad en general. Estas habilidades especiales deben ser fomentadas fuertemente y lo más tempranamente posible en la niñez, la adolescencia y en el estado adulto, es decir, durante toda la vida. Debemos ser conscientes, que el ser humano como sistema que es, constantemente está en proceso de cambio, de evolución, con razòn algunas personas expresan irònicamente: “El ser humano muere madurando”.
El estudiar los conceptos de inteligencia intrapersonal e inteligencia interpersonal, exige tener un conocimiento desde sus umbrales, partiendo de Freud y James, para proseguir en este proceso con Gardner, Sternberg, hasta llegar a las teorías planteadas por Salovey y Mayer.
El concepto “Inteligencia emocional”, tiene sus orígenes en la mano de dos prototipos de la psicología de los albores del siglo XX: Sigmund Freud y Williams James. Para Freud, la clave de la salud era el conocimiento de sí mismo y la disposición para enfrentar los dolores y paradojas inevitables de la existencia humana.22 James, pensador norteamericano, recalcaba la importancia de las relaciones con otros individuos, como un medio de lograr fines, obtener progreso, y de conocerse a sí mismo. En una famosa frase, había comentado: “Un hombre
tiene tantos yoes sociales como existan individuos que lo reconocen y llevan en sus mentes una imagen del él”.23
Howard Gardner, teniendo en cuenta estas dos fuentes, plantea en su teoría de las múltiples inteligencias24, la existencia de las inteligencias personales: la inteligencia interpersonal y la inteligencia intrapersonal, las cuales define:
• Inteligencia intrapersonal, capacidad medular que permite el acceso a la propia vida sentimental, la gama propia de afectos o emociones: la capacidad para efectuar al instante discriminaciones entre estos sentimientos y, con el tiempo, darles un nombre, desenredarlos en códigos simbólicos, de utilizarlos como un modo de comprender y guiar la conducta propia. Primitivamente, este tipo de inteligencia da la posibilidad de distinguir un sentimiento de placer de uno de dolor, de igual forma involucrarse más en una situación o de retirarse de ella. En forma avanzada, faculta descubrir y simbolizar conjuntos complejos altamente diferenciados de sentimientos.
• Inteligencia interpersonal, volcada al exterior, aquí la capacidad medular es la habilidad para notar y establecer distinciones entre otros individuos y, en particular, entre sus estados de ánimo, temperamentos, motivaciones e intenciones. En su categoría más básica, es la capacidad del infante para discriminar entre los individuos y su alrededor, reconocer sus estados de ánimo. Para los adultos, la habilidad para leer las intenciones y deseos de
22 Gardner. Pag 286. 23 Ibidem. Pag 287. 24 Ibidem. Pag 288.
otros individuos y la habilidad para actuar con base en el conocimiento de la intencionalidad del otro.
Por su parte, Robert Sternberg, plantea la teoría triárquica de la inteligencia, en la cual realiza una clasificación en: inteligencia contextual, inteligencia individual e inteligencia práctica. Esta la subdivide en inteligencia intrapersonal e inteligencia interpersonal.
Bertha Sarmiento, comenta al respecto:
“Robert Sternberg, define la Inteligencia Práctica como una adaptación intencionada, que supone la configuración y la selección del ambiente relevante para la vida del individuo. La inteligencia, para Sternberg, tiene tres tipos de funciones: ADAPTACIÓN, SELECCIÓN Y CONFIGURACIÓN.
La adaptación consiste en la capacidad del individuo para hacer cambios en su propio comportamiento, que le permitan equilibrarse con el medio. La selección, en su capacidad para buscar caminos adecuados para la adaptación y la configuración, en su capacidad para introducir modificaciones en el medio para optimizar su
adaptaciòn.”25
Lo importante de la teoría de Sternberg radica en diferenciar la inteligencia académica y la inteligencia práctica. La primera la define como la capacidad para aprender información que no se usa en la vida diaria, y la segunda como la capacidad de manejarse a sí mismo, supervisar, controlar las tareas y cooperar con los compañeros, necesaria en la vida cotidiana.
En su orden de ideas, Peter Salovey y John Mayer abandonan la ruta cognitiva sobre la inteligencia y escudriñan la parte afectiva y emocional, creando el concepto inteligencia emocional. Algo nuevo e importante para tener en cuenta, es que las inteligencias intrapersonal e interpersonal, son incluidas junto con el control emocional, en el concepto de inteligencia emocional, y no tomadas como una clasificación de esta.
Salovey asimila al concepto de inteligencia intrapersonal, dos subhabilidades: la autoconsciencia y la automotivación. La autoconsciencia es la capacidad de observar interiormente en los momentos en que se siente una emoción, manifestada a través de los siguientes comportamientos secuenciales: autoobservación, identificación de la emoción y reflexión.
La autoconciencia se refiere a ser consciente de sí mismo, conocerse, conocer la propia existencia y ante todo el propio sentimiento de la vida.
25 SARMIENTO, Bertha. Inteligencia Emocional. Módulo 9. Fundación Alberto Merani. Postgrado en Desarrollo Intelectual y Educación. Bogotá. 1998.
La automotivación considerada como la capacidad que permite aumentar al máximo nuestras capacidades sin dejarnos abatir por el pesimismo, el cansancio o el mal humor. Significa ser aplicado, tenaz, saber permanecer en una tarea determinada, no desanimarse cuando algo no sale bien, no dejarse desalentar. Es la manera de reaccionar emocionalmente ante el cansancio, la derrota, la apatía, superponiendo el optimismo y la motivación. Esto se lleva acabo mediante el estado de flujo, que consiste en:
“Preparar las emociones para ponerlas al servicio de un óptimo desempeño y aprendizaje. El estado opuesto produce aburrimiento, depresión o ansiedad.
Para lograr un estado de flujo se requieren varias condiciones: la atención, la concentración, y una tarea que conlleve algo de desafío. La mejor forma de obtenerlo es no pensar en lo aburrido o dispendiosa que sea la tarea y descartar la preocupación de no poderla realizar, al contrario, sin pensar en el trabajo que implica la tarea, hay que concentrarse intencionadamente en el contenido de la misma. Lograr esto requiere de un buen nivel de destrezas en la tarea que va a realizar y disciplina de trabajo. Pero una clave del estado de flujo es que se produce sólo cuando la capacidad está en su apogeo, las habilidades están bien ensayadas y los circuitos 26 nerviosos absolutamente eficientes.”
El control de los impulsos, control emocional o autocontrol, otra de las subhabilidades que conforman la inteligencia emocional, consiste en la capacidad de retrasar la gratificación o impulso placentero que produce una acción. Se le conoce también como autodominio o capacidad de serenarnos ante las emociones básicas como la ira, la ansiedad, la depresión y el miedo. Tiene como prerrequisito la autoconsciencia.
Las tres primeras esferas de la inteligencia emocional dependen enérgicamente de la propia persona y están directamente relacionados con el propio yo, siendo consciente de uno mismo, saber controlar los propios estados de ánimo y motivarse a sí mismo. Las dos restantes se refieren a la relación con otras personas.
Por último, la máxima de las habilidades sociales: mantener las relaciones sociales, es decir la capacidad de manejar las emociones del otro. Significa orientarse hacia las personas, no tomar la vida como un espectador, sino como un verdadero protagonista, no observar a las personas sino hacer algo en común con ellas, entenderse con los demás, sentir la alegría de estar entre la gente. Denominada por Goleman como el arte de mantener las relaciones. Tiene como prerrequisitos el dominio emocional propio, la empatía, la lectura de las emociones de los otros y la paciencia. Es menester poseer esta habilidad, ya que nos permite 26 Idem. Pag 29-30.
prosperar en las relaciones íntimas, tranquilizar a los demás, persuadir, inspirar y movilizar a otros. Gardner la denomina inteligencia interpersonal, quien la posee debe tener cuatro habilidades básicas: capacidad para organizar grupos, capacidad para negociar soluciones, empatía y conexión social y por último análisis social o capacidad para comprender los sentimientos y necesidades de un grupo.
La persona que las posee usualmente se le denomina persona con carisma, que es el nivel máximo de la Inteligencia Emocional.
Por tanto, conocer, aprehender, asimilar, desarrollar y poner en práctica todas y cada una de estas habilidades afectivas y emocionales, redundará en forma positiva, para que las personas puedan llegar a ser felices, amen la vida, y puedan vivir y gozar en y para la sociedad, una sociedad con manifestaciones de afecto, de paz, de tranquilidad y de armonía entre sus congéneres. Por lo tanto el desarrollar competencias intra e interpersonales procura en los individuos sensación de bienestar, tranquilidad y ante todo armonía y equilibrio entre sus dimensiones.
Derivada 3. El Colegio Vocacional San Agustín de la ciudad de Manizales requiere formar afectiva y emocionalmente a sus estudiantes.
El Colegio Vocacional San Agustín de la ciudad de Manizales en la actualidad es el producto de la fusión de cuatro instituciones que existían en un área de 35 manzanas: El Colegio Vocacional San Agustín, la escuela Francisco Marulanda Correa, La escuela Jorge Robledo y la escuela Ricardo Jaramillo.
Los niños y jóvenes que ingresan al Colegio Vocacional San Agustín, proceden de este tipo de población, cargados con todo el peso de los problemas familiares, sociales y económicos, en búsqueda de opciones afectivas, emocionales y educativas.
El Colegio Vocacional San Agustín presta sus servicios educativos a esta población, en dos sedes. La sede uno o sede principal, ubicada en la calle 23 entre carreras 13 y 15. Allí, funcionan todos los grados, desde el preescolar, básica primaria, hasta la básica secundaria y media. La sede dos, en la cual funciona una sección de Educación Preescolar y Básica Primaria, localizada en el barrio La Avanzada, calle 27 No 10 – 46.
El Colegio Vocacional San Agustín está ubicado en la comuna San José de Manizales, el sector más antiguo de la ciudad. En dicha comuna, está el camino por donde llegaron los colonizadores antioqueños procedentes del norte a fundar a Manizales. Hoy se denomina el camino del medio. Recorre la ladera que da al río Olivares, antiguo basurero de la ciudad. En esta ladera existen asentamientos humanos de invasores que habitan en viviendas construidas con materiales como cartón, plásticos, guadua, madera y en algunos casos en ladrillo, hierro y concreto.
En la comuna San José hay arrendatarios, entre ellos, población desplazada de otros municipios del país, que por sus condiciones socioeconómicas, son itinerantes, situación que influye en el desempeño escolar, ya que muchas de estas familias llegan a la comuna por un corto tiempo y al desplazarse por diferentes motivos, básicamente económicos, retiran los niños y jóvenes de la institución.
La sede uno o principal del Colegio Vocacional San Agustín, la circunda la plaza de mercado, llamada galería. Sector de alta contaminación ambiental y social, afectado por todos los problemas que se referirán más adelante y que definen esta comunidad. Es aquí, en este entorno, donde se desarrollan actividades de economía formal e informal. La plaza de mercado ofrece productos variados, desde los perecederos hasta de pan coger. Presenta varios pabellones con negocios y tiendas estables y formalizados. Al exterior de estos, se hallan los vendedores informales, localizados en los andenes y parte de la calle, usurpando el espacio público, haciéndolo su área de trabajo.
La plaza de mercado es un escenario donde concurren comerciantes mayoristas y minoristas, personas de toda índole: niños, jóvenes, adultos, hombres, mujeres. Estos habitantes procedentes de la comuna San José y de otros barrios de la ciudad, no tienen un empleo fijo ni remunerado. Algunos se ocupan en ventas, otros del rebusque, de lo que resulte para hacer: cargue y descargue, acarreos, mandados, reventas de artículos de primera y segunda mano, reciclaje de basuras y otros materiales. En esta plaza existe prostitución, alcoholismo, drogadicción, mercado de droga, de armas, se cometen diferentes clases de delitos como robo, atraco, chantaje, sicarito, asesinatos y otros. Se calcula un número aproximado de 250 padres de familia que trabajan en este lugar.
La sede dos del la institución, antes llamada escuela Francisco Marulanda Correa, está ubicada al pié de la ladera que da al río Olivares, en medio de los barrios más deprimidos de la ciudad, donde al interior de sus familias, viven los más acentuados problemas del entorno social, económico y cultural de la comuna.
Todos los pobladores escolares del Colegio Vocacional San Agustín son de estratos sociales uno y dos, cuyo entorno social se caracteriza por:
• Baja autoestima: Los niños y jóvenes creen que su único destino está en las actividades de la galería, de los semáforos y de la calle.
• Desintegración familiar: La generalidad de las familias de esta comuna, presentan las siguientes características: madres solteras, madres cabezas de hogar, madres adolescentes, abandono de uno de los padres o de ambos, maltrato verbal y físico entre los integrantes de la familia, y abuso sexual entre otros.
• Hogares desintegrados o monoparentales: los hijos viven con los abuelos o con otros parientes diferentes a los padres, en su mayoría viven sólo con el padre o la madre. Esto repercute en la rebeldía y abandono del hogar por parte de los hijos.
• Hacinamiento: en una vivienda pueden convivir hasta seis personas, lugar reducido y con condiciones precarias de salud.
• Escasa oportunidades de empleo: Hay muy poca oferta de empleo asalariado. Como se manifestó antes, la generalidad la mayoría de los miembros de la de familia, es vivir de la economía informal y del rebusque, además padecen estigmatización social y bajos niveles de escolaridad.
• Violencia intrafamiliar y social: En los hogares y en el entorno social de esta comunidad, las diferencias se resuelven por la confrontación directa, por la fuerza bruta, la violencia y la ley del más fuerte, estudios del ICBF y registro de denuncias en las comisarías de familia, presentan altos índices de violencia intrafamiliar.
• Violencia juvenil: Los jóvenes desde temprana edad, evaden el control y la autoridad de los padres y de la familia, huyen hacia la calle, tornándose agresivos y violentos.
• Pandillismo: Como consecuencia de lo anterior, se propician espacios para organizar barras y pandillas que rivalizan y se enfrentan en ocasiones hasta la muerte por defender su espacio y territorio que suele tomar diferentes connotaciones.
• Consumo de sustancias psico-activas: Desde niños, esta población está asediada por la drogadicción, muchos sucumben tempranamente en este problema.
• Porte y uso ilegal de armas: Los jóvenes usan armas blancas y posteriormente trascienden a las armas de fuego.
• Desnutrición: Por las condiciones socio-culturales y económicas de las familias, los niños presentan graves síntomas de desnutrición, colocándolos en desventaja para el trabajo escolar.
• Fracaso escolar: Un gran porcentaje de los niños y jóvenes escolares presentan situaciones de apatía al estudio, deserción escolar, aplazamiento, reprobación del año y en otros casos traslado a otros colegios.
• Población escolar discapacitada: De acuerdo con la resolución 2565 del Ministerio de Educación Nacional, hoy llamada población con necesidades educativas especiales, es la población de niños y jóvenes en edad escolar que presenta discapacidades como: físicas, auditivas, visuales, fonoaudiológicas, déficit de atención, hiperactividad, retardo mental de diferentes grados y otras, que por sus condiciones requieren atención especial en los proceso educativos. Las discapacidades de la población explican en parte el fracaso escolar. De acuerdo con la resolución 2565, la institución educativa que integre estos niños y jóvenes al aula escolar, se denomina institución integradora, y el Colegio Vocacional San Agustín de la ciudad de Manizales tiene esta condición. En el año 2005 se reportaron 110 niños y en el año 2006 el reporte fue de 120 niños con necesidades especiales educativas, todos diagnosticados y en tratamiento en la Unidad de Atención Integral U.A.I, o en la EPS.
El panorama aquí presentado es inquietante y un poco perturbador. Es aquí en este contexto, el del Colegio Vocacional San Agustín de la ciudad de Manizales que se evidencia una precarización de las condiciones de vida de los estudiantes y sus familias donde se presenta el reto del docente y en general de todo el recurso humano institucional, donde se ve la necesidad urgente de actuar rápida y eficazmente con este tipo de población, realizando una educación y formación en aspectos emocionales y afectivos como uno de los aportes significativos para el desarrollo humano de los estudiantes y de sus familias, que permita contribuir en forma asertiva a disminuir de alguna forma este tipo de problemática que se presenta en dicha comuna.
La labor no es nada sencilla, se requiere un esfuerzo permanente y constante, no es sólo poner nuestro granito de arena, sino montañas y montañas de arena, con el empeño, la convicción y la seguridad de que se puede hacer algo y algo muy grande en la formación y educación afectiva y emocional de estos niños y jóvenes, generación presente y futuro de nuestro país Colombia. La tarea no es de uno, ni de dos o de tres personas, es de todo el grupo o conglomerado de personas que conforman ésta comunidad. Ya que la familia ha perdido potestad para realizar ésta colosal obra, le corresponde a la escuela iniciar esfuerzo conjunto. El proceso es largo y laborioso, y no se dará de la noche a la mañana, por el contrario, requiere muchas jornadas de estudio, de dedicación, de análisis, de aplicación y de evaluación. Se necesitará paciencia, amor, cariño, afecto, entrega y muchas pero muchas ganas de sacar a estos muchachos adelante. No podemos olvidar que nuestros discípulos aprehenden con el ejemplo. Por lo tanto es menester enseñar con el ejemplo, irradiar afecto y amor, comprehensión. Los frutos se recogerán mas temprano que tarde. De esta forma se estará contribuyendo al bienestar de un tipo de población calificada socialmente como “marginada” y por ende de una sociedad digna de vivir y de ser vivida, donde la característica más importante debe ser la de formar personas felices con lo que tienen y con lo que aspiran tener. A manera de propuesta también es necesario integrar aún más la familia a los procesos educativos y formativos de sus escolares, teniendo en cuenta la dificultad de empleo y de ingreso, se plantea:
Gestionar capacitación con el SENA y demás universidades e instituciones para las familias de los escolares.
Fortalecer con acompañamiento interinstitucional la escuela de padres para integrarlos a la institución.
Gestionar recursos para la integración de la familia y fortalecer procesos educativos en acompañamiento con la institución.
Brindar al escolar clima cálido, de confianza y afecto a los estudiantes en el recinto escolar.
Procurar brindar más afecto, comprehensión de la realidad de vida de los estudiantes, no privilegiar tanto la transmisión mecánica de conocimientos, sino fortalecer más la parte humana, social y afectiva.
Después de realizar este recorrido por los laberintos de la afectividad, se hace imprescindible, tener un conocimiento muy general y pedagógico de lo que es la pedagogía afectiva: donde se genera, cuales son sus características generales, de que otras pedagogías se diferencia, cuales son sus recursos metodológicos, que didáctica utiliza y que secuencia se debe seguir en el desarrollo de su enseñanza. Para ello se utiliza el Mentefacto conceptual de Pedagogía Afectiva. Este, es un diagrama cognitivo que sirve como una eficaz herramienta para el entendimiento, manejo y comprehensión de los instrumentos de conocimiento, en este caso LA PEDAGOGÍA AFECTIVA.
MENTEFACTO CONCEPTUAL DE PEDAGOGÍA AFECTIVA: POR MIGUEL DE ZUBIRÍA SAMPER
P1. La pedagogía afectiva representa un desarrollo de la pedagogía conceptual, cuyo propósito es educar individuos felices con competencias afectivas intrapersonales, interpersonales y sociogrupales desplegadas.
P1.2.1 La enseñanza instrumental operacional es un método de la pedagogía afectiva.
P 1.2.2 Son recursos metodológicos de la didáctica afectiva los juegos de rol, la literatura y la psicología de la personalidad.
P2.1 Por privilegiar el desarrollo humano integral, la pedagogía afectiva reúne las condiciones de pedagogía existencial.
P2.2 Las pedagogías humanistas hunden sus raíces hasta las pedagogías activas.
P3.1 La pedagogía afectiva difiere de la educación moral piagetiana por enseñar explícitamente instrumentos afectivos, no sólo operaciones valorativas.
P3.2 La pedagogía afectiva supera los dilemas y la comunidad justa por incluir dimensiones afectivas no morales (políticas, estéticas, afectivas, etc.)
P3.3 La pedagogía afectiva difiere de clarificación de valores.
P4.1 Preparar una clase con didáctica afectiva exige revisar el currículo afectivo, seleccionar la competencia, diseñar la evaluación y disponer los ejercicios de modelación, simulación y ejercitación.
P4.2 Coherente con el postulado metodológico de la pedagogía conceptual, la didáctica afectiva sigue las fases afectiva, cognitiva y expresiva.
P4.2.1 La fase afectiva crea valoraciones hacia el sentido del aprendizaje.
P4.2.2 La fase cognitiva lleva a comprender racionalmente el mecanismo.
P4.2.3 La expresiva despliega las operaciones afectivas optar y valorar.
Por lo tanto el principal objetivo es formar niños afectivamente felices, para desde el escenario educativo empezar por construir jóvenes afectivamente responsables, a pesar de las condiciones de contexto, es posible desde el establecimiento educativo brindarles condiciones de vida y calidad de vida dignas en términos del mejoramiento de las interacciones sociales, cambio de cosmovisión en contraposición a las características, formación de nuevos y mejores presaberes para la vida.
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