En primera instancia ostentaremos nuestras consideraciones para investigar acerca de estas alternativas emergentes, ya que hemos tenido acercamiento a estas experiencias desde hace algunos años. Nos estamos refiriendo mas o menos desde el año 2003- 2005 a partir de la realización de los proyectos de grado para optar al titulo de Licenciadas en Psicología y Pedagogía, desde los proyectos “Propuesta Psicopedagógica – El dialogo de saberes transforma la escuela” (una experiencia en Altos de Cazúca) y “Formación comunitaria para jóvenes en conflicto social: Una construcción desde los pedagógico, lo político lo cultural y lo productivo”.
Desarrollados en escuelas comunitarias en contextos similares, pero con particularidades específicas, llegamos a los mismos análisis, por un lado creemos en que es necesario reivindicar y permitir conocer estas experiencias educativas emergentes, además de continuar garantizando la educación como derecho para todos a aquellas poblaciones en las que el Estado no ha logrado hacer presencia permanente y real. Por lo que decidimos resignificar la importancia de esta experiencia y contribuir a partir de la investigación para optar al titulo de Magíster en Educación, la cual se encuentra en curso denomina “Recuperación critica de la historia de la escuela comunitaria como alternativa político / educativa de las comunidades populares. Narración de las experiencias de Cazúca, ambaló y saucío”.
Vale entonces la pena aclarar que estas escuelas no surgen como la única opción para “los pobres o los excluidos“, por lo cual no nos referiremos a población vulnerable, marginal o diversa, sino a comunidad popular. Ya que como lo señala RODRÍGUEZ (1994) “El carácter de las comunidades populares que asumen diversos barrios, no residen exclusivamente en los bajos ingresos económicos de sus habitantes ni en la ubicación que se haga de ellos en la estructura socioeconómica, pues se reconoce además, que en sus procesos de constitución como sectores populares entran en juego las practicas culturales, las representaciones, las normas de producción y reproducción social que sus habitantes elaboran para concebir y manifestar su realidad”
Esta investigación se origina entonces, desde la necesidad de reflexión y disertación de los espacios educativos nacidos al interior de las comunidades populares, tal es el caso de la escuela comunitaria, escuela popular o espacio educativo de la comunidad, y su irrupción como alternativa pedagógica para aquellos que por causas económicas, sociales, políticas y culturales no han podido acceder al legitimo derecho de la educación que el Estado colombiano debe garantizar. Por ello nos cuestionamos acerca de ¿Qué es la escuela comunitaria, cual es su origen y que papel desempeña en el desarrollo de las comunidades populares?
Desde diferentes afirmaciones, es el Estado Colombiano quien dentro de su marco legislativo, debe garantizar el acceso al servicio público educativo, así como la permanencia en él, tanto de los niños y niñas, como de los jóvenes y adultos, sin distinción de raza, genero, ideología, religión o condición socio-económica, pero no ha logrado dar el pleno cumplimiento de este derecho, ya que aun existen muchas personas que no acceden, ya sea por su ubicación por espacios alejados o por no tener legalidad, o tal vez por se una población que de una u otra forma se han encontrado en alguna crisis social o educativa. Y es que el derecho a la educación presupone mucho mas que el cumplimiento, pues debe permitir que la educación apunte al bienestar social, pues debe estar y responder a las necesidades de la población que se esta educando.
Ante el panorama de la crisis educativa, ha surgido un modelo de educación denominado escuela comunitaria en donde se materializa la prefiguración de la nueva sociedad, que permite la reconstrucción de la identidad nacional, a partir de la recuperación colectiva de su historia, preservando sus costumbres y tradiciones.
Se dice que es comunitaria, no solamente porque se tiene en cuenta las necesidades de la misma, sino porque además es a través de las familias, sus líderes y los diferentes sectores a partir de donde se organizan y participan en esta concepción educativa. Sin olvidar que los estudiantes y maestros hacen parte directa de este proceso quienes buscan enriquecerse mutuamente, promoviendo la formación de proyectos pedagógicos y políticos que respondan a los intereses, perspectivas y necesidades de todos.
“La escuela comunitaria, significa que la escuela pasó de ser una referencia técnica administrativa de servicio social educativo, a ser un centro de la dinámica socializante comunitaria” (Márquez, 2005), un espacio que contribuye a la lucha contra la exclusión al darle acogida en su seno a las comunidades populares. Es entendida además como alternativa e itinerante ya que tiene una postura educativa de acompañamiento a la comunidad y de posibilidad de cumplimiento del derecho educativo de todos los sujetos y son creadas por periodos de tiempo reducidos por su carácter de autogestionas.
Esta modalidad de escuela pretende garantizar el derecho a la educación de calidad de los niños, adolescentes, jóvenes y adultos de las comunidades populares a través de un proyecto histórico, la formación política e ideológica, la justicia y libertad, en búsqueda de la conformación de sujetos críticos, sin olvidar la diversidad cultural, social, económica, política y geográfica de cada comunidad. Tiene como objetivo ofrecer a los educandos espacios para construirse como sujetos capaces de comprender e interpretar el proceso histórico vivido, buscando la transformación de la realidad.
La incursión en este nuevo escenario requiere de una problematización constante de las realidades sociales que atraviesan este espacio de la educación, de manera que las acciones emprendidas por las comunidades sean sustentadas en una visualización amplia de los contextos en donde se produce las subjetividades caviladas.
Las escuelas son y han sido lugares sociales constituidos por un conjunto de culturas dominantes y subordinadas, cada una de ellas caracterizada por el poder que tienen para definir y legitimar una visión especifica de la realidad. La ideología que dirige la escuela es relativamente conservadora: ante todo se interesa por cuestiones relativas al cómo de las cosas, pero no pone en tela de juicio las relaciones existentes entre conocimiento y poder o entre cultura y política. En otras palabras, las cuestiones relativas al papel de la escuela como agente de reproducción social y cultural en una sociedad clasista son ignoradas, lo mismo que aquellas que calaran la base intersubjetiva de la fijación del significado, el conocimiento que se considera relaciones sociales legítimas.
Así la cosas, la posibilidad de otro espacio vital para la educación, o tal vez el mismo (escuela) pero con otras perspectivas y prácticas pedagógicas ha sido creado y organizado por líderes comunitarios en sectores populares, estos espacios son centros de enseñanza que pretenden impartir una clase de educación más acorde con las experiencias y problemáticas de su sector. Además de crear un sentimiento comunitario de solidaridad y de respeto por las diferencias personales y socioculturales- con relación a este, un desarrollo colectivo a través de organizaciones denominadas comunitarias.
El movimiento de escuelas comunitarias representa la lucha y el esfuerzo de las comunidades por confeccionar un modelo educativo acorde a sus particularidades sin desconocer esos elementos comunes que los hace parte de la nación Colombiana, de manera que ya no se piensa en como las diferencias y particularidades socioculturales caben en la escuela a manera de intervención; sino como la escuela cabe en un proyecto político de una comunidad.
Desde lo que encontramos creemos que es necesario tener en cuenta que no se trata de concebir a la escuela comunitaria como la salvación para “los pobres o los excluidos”, es por el contrario la posibilidad legitimada y desarrollada por la propia comunidad para acceder de una u otra forma al derecho a la educación, no con el fin hacer que el Estado se olvide de su deber, sino como posibilidad de reconocimiento de sujetos políticos.
Además se hace necesario una negociación desde las políticas del Estado y las comunidades para brindar las posibilidades de sentido colectivo.
INVESTIGACION PRESENTADA POR:
ANGIE LINDA BENAVIDES CORTES, YUDI ASTRID MUNAR MORENO (Docentes Programa Curricular de Psicología y Pedagogía. Estudiantes de IV semestre de La Maestría en Educación. Universidad Pedagógica Nacional.2008)
BIBLIOGRAFÍA
Libros:
BOSSECHE, Vanden. Las escuelas comunitarias. Buenos Aires: Editorial Paidos, 1969.
FREIRE. Paulo. Pedagogía de la praxis. Editorial siglo XXI, 1990
KALUF, Cecilia. Diversidad Cultural. Materiales para la formación docente. Chile: UNESCO, 2005
RODRÍGUEZ, Mario. “Es tarde, mas es madrugada si insistimos un poco”. Movimientos sociales y educación popular. La Paz. PROCEP. 1994.
Revistas:
MÁRQUEZ, Luz Marina. “Democracia y educación, una mirada desde el discurso teórico”.Revista Ciencias de la Educación. Vol. 2l. Nº 26 (Julio-Diciembre 2005).
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